Bueno, ¿como empezar?, seguro que corriendo…Hace tres años
que empecé esta tarea, que sin darme cuenta corriendo, corriendo me metí en la
montaña.
Siempre he visto las metas, pero me costaba tener la mía, era
imposible que" YO"estuviese ahí , pero me di cuenta que podía, que mi cabeza se
preparaba para afrontar estos retos, aunque en momentos he caído por miedos,
inseguridades…
Empezamos a correr tempranito, con la lluvia de cara y de
lleno. Nada más comenzar, nuestros pies pisaban charcos y pequeños recorridos
de agua que hacían que chapoteásemos
como cuando éramos niños.
Como siempre comenzamos subiendo, barro para hartarse,
pisabas y bajabas dos pasos, pero
continúo. Me encanta lo que estoy viviendo, barro, lluvia, ploff ploff… empiezan las zetas, vas comentando, que chulo
está!, que bonico el paisaje!, que olor a tierra mojada!, que todoooo!!!!.
Continúo en carrera prohibido mirar el garmin, no quiero ver
tiempos, no quiero ver kilómetros, quiero disfrutar, llegar a cada
avituallamiento y disfrutar hasta el
siguiente. Y así fue, a veces más deprisa, a veces más despacio. Momentos de ¿que
hago yo aquí?, si, si , ¿porque no estoy con la family frosties ¿ y momentos de euforia de mirar a mi
alrededor y darme cuenta de lo que he podido avanzar.
Pista, que bajón, no me gusta nada, pero sé que en breve llegaré
a la meta, vamos a por el último empujón, camino y corro venga Mamen que
llegamos, que te esperan , esta vez tengo que llegar con la cara hacía arriba
mirando al cielo con un par, venga Mamen. Y si llegué, empecé a encontrarme a
los mios, mis sobris mayores, mi hermano Isi, la cuñaaa que me lanza hasta la
meta, mi hermano Antonio y mi padre. Y si, entro mirando al cielo buscado a los
mios que estaban en casa, para allí va mi mirada.

Llego alegre, plena, entera, embarrada, sucia, pero me
siento muy grande. Decido esperar el pódium para ver a mis sobris subirse y a
mi cuñaica y después a la ducha. Que bien verlos ahí arriba, que buenos son.
Venga ya me puedo duchar ale,,,,jeje y cuando estoy desnuda,
aparece la cabeza de la cuñá, -¡nena que haces pódium!-, -que dices Inma?;-
estas mal-, -tía que si!!, venga vístete-, -no cógelo tu-, digo yo. Salí de la ducha corriendo, y ahí estaba, arriba,
tercera de Ricote, si señor! mis pies me han subido a este pódium. Y mi gente,
mi familia, amigos, compañeros me han aplaudido.
Y desde entonces cuando pienso en ese momento se pone la
sonrisa en mi cara.
Gracias como siempre
a mi maridico por empujarme hacer esto, a mis hijos por dejarme este tiempo para mí , a mis vecinos
por decirme que puedo en mis momentos de bajón. A mi Familia .A mis compis de entreno. A ese
CEX que tan buena gente reune.
Mamen.